Bugaboo Cameleon,El Mito

micromachismos malasmadres

Buscando en mis viejos archivos de fotos  me han venido a la mente un montón de recuerdos. Soy más consciente del paso del tiempo cuando veo como han crecido mis hijos en estos últimos años.

Bugaboo Cameleon

Lo bueno de hacer tantas fotos es que cuando crezcan tendrán un bonito álbum histórico de su infancia.

Los nacimientos, los cumpleaños, sus paseos por Madrid, sus primeros amigos, la primera vez que vieron el mar…son momentos que guardo en mi corazón y que ellos podrán ver. Estoy segura de que lo agradecerán.

Cuando supe que estaba embarazada de Pablo me sentí profundamente feliz. Esa misma tarde salí a comprarle algo. Recuerdo que compré unos calcetines. Compras, regalos y herencias fueron llenando nuestra casa. Es increíble la capacidad que tenemos las madres primerizas de hacernos con infinidad de trastos que no sabemos muy bien ni para qué sirven. Si volviera a empezar, con todo lo que se 10 años después, tendría muchas menos cosas.

Uno de los primeros regalos que nos hicieron fue un cochecito. Recuerdo que pesaba un montón y como vivíamos en un segundo sin ascensor, salir a pasear era agotador.

Lo usamos hasta que Jaime cumplió 6 meses y lo vendimos. Sabíamos que queríamos otro para la llegada de Casilda.

Una buena amiga nos ofreció su Bugaboo Cameleon que ya habían usado sus dos hijos.

Lo acepté feliz. Siempre me había encantado y ¡¡estaba deseando usarlo!!

Fue todo un acierto, menuda diferencia, que ligero, que fácil de moverlo, ¡¡¡que bonito!!!

Lo estrenamos una mañana fría de diciembre. Casilda daba su primer paseo por Madrid, tenía 5 meses, recuerdo sus ojitos de frío bien abrigadita, mirándolo todo con los ojos muy abiertos.

Bugaboo Cameleon

Mateo no se hizo esperar y, aunque seguíamos desprendiéndonos de cosas inútiles que llenaban nuestra casa, el Bugaboo Cameleon  se quedó para recibirle, volvió a ser testigo de paseos, excursiones y mil planes.  Esta vez con el capazo que es amplio, muy cómodo y no ocupaba nada en el maletero.

Aunque me encantaba ver a Mateo en el capazo, llegó el momento de pasarlo a la silla.

Bugaboo Cameleon

Y una de las cosas que más me gustó es que podía cambiar la dirección de la silla, lo hemos usado muchas veces de trona simplemente acercándolo a la mesa.

Bugaboo Cameleon

En el Bugaboo Cameleon hicimos amigos,compramos flores,

Bugaboo Cameleon

aprendimos a coser con papa, fuimos al trabajo con mamá,

Bugaboo Cameleon

Y dimos mil paseos.

Bugaboo Cameleon

Que emoción ver cómo han crecido. Ser madre es sin duda lo mejor que me ha pasado en la vida, ahora soy más feliz, mas práctica, más divertida. ¡Soy mamá de cuatro maravillosos niños!

Después del trote que le dimos al Bugaboo Cameleon, voló a otra casa para ver crecer a otro niño. ¡¡Estoy segura de que no será el último!!

Si con todo lo que sé ahora volviera a empezar, esa tarde que salí a comprar los calcetines compraría el Bugaboo Cameleon.

El que nunca debió faltar. El Mito.

#BugabooElMito

 

/ / / /

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

you may like this post