Machismos y Malasmadres

Le estoy dando vueltas al movimiento de las #malasmadres y al machismo y, sobre todo, a los micromachismos de nuestro día a día.micromachismos

Las malasmadres son madres que trabajan fuera y dentro de casa, que compaginan, como pueden, estas dos tareas, que no saben hacer croquetas pero que consiguen que sus hijos/as vuelen hasta la luna.

Las que os consideráis, de manera mas o menos divertida, malasmadres, lo hacéis por motivos como que te has olvidado de meter la merienda en la mochila de vuestro hijo, que no sabes cocinar comidas ricas y sanas, que nunca llegas a tiempo para hacer los deberes, que el fin de semana no le has llevado al partido porque estabas cansada… mil motivos. Y está muy bien, y es muy divertido, pero a mi siempre, desde que empecé a curiosear sobre este movimiento, había algo que no terminaba de encajarme. Nunca supe lo que era. Algo, no se el qué.

Lo he hablado con Teresa mil veces y pero nunca terminé de convencerme,y una mañana, hace unos días, una foto en Instagram me ha iluminado. Resulta que en la foto una madre se declara malamadre por haberse olvidado de llevar “no se qué” al colegio de su hijo, y de repente he pensado: ¿y su padre?, ¿acaso el no sabía que había que llevar ese “algo” al colegio? ¿Por qué tu eres malamadre y el no es un malpadre?

micromachismo

Creo que este movimiento fomenta, sin pretenderlo, muchos micromachismos. Plantea que todos esos hijos/as de las malasmadres dependen solo de ellas. Establece que en casa las croquetas las debe hacer mamá, de los baños se encarga mamá, de la ropa se encarga mamá… ¿y papá? ¿dónde dejamos a papá? Si queremos que papá también participe de las cosas de casa deja de pedirle ayuda, deja de pedirle cosas como que se quede a cuidar de los niños mientras mamá sale con sus amigas. Papá no ayuda, papá no es un cuidador, papá es papá, hace las mismas tareas que mamá y se turna con ella si los dos no pueden hacer algo, buscará soluciones con ella si es que ninguno puede hacer algo concreto, y no, no ayudará con la casa, hará, ni cuidará a los niños, se quedará con ellos porque eso es lo que supone ser padre.

No tengo nada en contra del “Club de las malas madres” que creo que ha conseguido una gran cantidad de cosas positivas, como por ejemplo que se hable de una conciliación real a niveles a los que nunca se había hablado. Se que su fondo es ese, el de conseguir cambiar el sistema en que nos hemos anclado de familia por un lado, trabajo por otro, y tu verás como te organizas, pero el término malasmadres no me gusta. 

Y para terminar, os dejo con estos vídeos que hizo eldiario.es hace un tiempo sobre el tema.

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4 comments

  1. Acabas de dar en el clavo, y eso se llama igualdad, la conciliación sí por su puesto pero igualitariamente.
    La inmensa mayoría:
    Estamos muy acostumbrados a que la mujer se plantee una reducción de jornada,¿ pero y el padre?
    Estamos acostumbrados a que si el niño se pone enfermo concilie la madre, ¿pero el padre?

    Creo que el club malasmadres ha llevado muy lejos el #concilia13f, pero quizás debería pasar a #igualdad.

    Aquí en Gipuzkoa llevamos trabajado sobre ello desde el 2008 aprox.

    http://www.europapress.es/epsocial/rsc/noticia-adegi-publica-guia-igualdad-mujeres-hombres-gestion-empresarial-20090918193031.HTML

    Y desde luego deberíamos apoyarlo muchísimo más.

    Hay mucho camino por andar y por supuesto me considero una Malamadre junto con un Malpadre, en el que hacemos lo que podemos.

    Muchas gracias por tus palabras, me has alegrado el día!

  2. Creo que el término adecuado sería malospadres. Encasillarnos en malamadre origina lo que muy bien has comentado en el artículo; desigualdad.

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