Ramon Arregui

2009-07-11_5

Esta semana ha muerto Ramón Arregui, abuelo de Teresa. Ramón era una persona muy especial para todos, por su forma de ser, por su manera de unir a la familia, por su empeño en crear un gran clan.

Para mi fue siempre un ejemplo de cariño, comprensión, perseverancia, su forma de hablar, de observar y de actuar han sido, son y serán siempre un modelo en el que fijarse y aprender.

Un gran amigo suyo, Gonzalo, quiso escribirle esta carta desde Ecuador, con el permiso de su familia la comparto con todos vosotros:

Querido amigo: me enteré que has partido con rumbo a lo atemporal y a la presencia Divina al que las personas como tu acceden, por su comportamiento acorde con los mandatos del saber proceder con moral y espíritu cristiano. Y allá, ahora, me descubres con total nitidez. Verás, entonces mis debilidades y mis buenas intenciones. Podrás descubrir también cuanto caló en mi no tu consejo -no recuerdo que me hayas dado muchos- cuanto tu ejemplo de hombre de bien. Ya ves entonces que acá, en aquella Quito a la que ayudaste a declararla Patrimonio de la Humanidad, también tu huella perdura, y así será mientras mantengamos un hálito de vida. Es por ello que cuando partiste de Quito causaste aún mas pena que la que pudiéramos tener hoy por tu partida. Lo de hoy me tranquiliza pues se que estás muchísimo mejor que ayer. Cuando partiste para España, sabía que se alejaba aquel amigo que portaba una tea que todo lo iluminaba. En lo trivial de una sobremesa hallabas la forma de explicar lo fundamental de la doctrina cristiana. Tu criterio fue y es el camino a seguir. Por ello es que estarás en mi presente en lo que de vida me reste. Adiós querido Ramón. Te ruego…por tu intermedio… que hagas llegar a todos tus hijos y descendencia, ese sentimiento de agradecimiento espiritual eterno.

Gonzalo

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7 comments

  1. Lleva el tipo de camisas que llevaba mi abuelo, mi avi; es lo primero que he pensado al ver la foto y la primera emoción.
    También yo le echo le echo de menos y espero que nos vea con esa nitidez que anuncia Gonzalo, porque así estoy segura de, que andará por ahí arriba sonriendo, como siempre hacía por aquí abajo…
    Un beso muy grande, Teresa. Seguro que ese legado ha llegado a su descendencia, porque ese ejemplo es el que nos hace perdurar, y aquí siguen…

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